Daily Archives: 07/11/2017

Taller de robótica educativa es implementado por equipo de la Facultad de Ciencias en escuela municipal de Playa Ancha

IMG_8104_optCaras de asombro, entusiasmo, curiosidad y trabajo colaborativo, es parte de lo que se puede percibir en las clases del taller extracurricular de robótica educativa, que un equipo de académicos y estudiantes de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas de la Universidad de Playa Ancha (UPLA), se encuentran implementando en la Escuela Estado de Israel, ubicada en Playa Ancha, Valparaíso. El proyecto involucra a alrededor de 30 alumnos y alumnas de 4°, 5° y 6° básico de dicho establecimiento, reconocido por presentar un alto índice de vulnerabilidad.

La iniciativa fue seleccionada en la convocatoria 2017 de la Incubadora Universitaria de Procesos Cooperativos (IUPC)- enmarcada en el Convenio de Desempeño “Innovación Social para el desarrollo territorial de Playa Ancha” (CD UPA 1301) y en la política de la Dirección General de Vinculación con el Medio- por lo tanto, se caracteriza por ser fruto de un diálogo entre el territorio; en este caso, la escuela, y la casa de estudios, lo que significa que responde a un trabajo coordinado y conjunto.

El objetivo principal, según explica, el responsable del proyecto, Mg. Juan Carlos Medina, del Departamento Disciplinario de Matemática y Estadística, ha sido estimular la generación de capacidades y habilidades de pensamiento computacional, con el fin de potenciar los aprendizajes matemáticos.

“Se busca desarrollar habilidades, destrezas en los niños y un pensamiento algorítmico, que les permita ver la matemática desde otro punto de vista (…). Ellos van trabajando conceptos matemáticos en algo que es concreto y real, porque el niño necesita lo concreto y lo abstracto”, explica el académico, quien aclara que para la realización de este taller extracurricular, han ocupado recursos y dispositivos tecnológicos como los programas Scratch y S4A, las placas programables de Arduino y el uso de sensores para la captura de datos.

Construcción del aprendizaje

Conceptos como los números negativos y la medición de ángulos han sido trabajados a partir de este taller, que se transformó en la continuación de un proyecto que partió durante el año pasado en la escuela, pero que dado, el éxito obtenido, fue solicitado por el establecimiento para ser nuevamente ejecutado, incluyendo esta vez, a los estudiantes de 4° básico.

IMG_8048_opt“Nosotros que trabajamos en una escuela municipal, con niños que a veces no tienen la posibilidad de estas herramientas, consideramos que la universidad abrió las puertas en ese aspecto. Si bien, comenzamos en un trabajo bastante lento primero, esto ha permitido que los niños se motiven, que aparezca ese deseo por ir investigando, por ir aprendiendo”, dice la Directora de la Escuela Estado de Israel, Adriana Salazar Espinoza.

Más allá de ser otra clase dentro de la semana, estas sesiones se han convertido en un espacio, en el cual, el conocimiento no sólo se adquiere de manera lúdica, sino que además, se construye desde la propia experiencia de la programación o la manipulación de elementos.

“Como nosotros, permitimos que ellos construyan la matemática a partir de lo que saben y de lo que están haciendo, pasó, por ejemplo, que no conocían el concepto de número negativo, entonces, ellos lo llamaron como “impositivo”. O sea, que tenían más o menos, una idea de lo que era, pero no tenían una definición formal que era de la parte matemática, entonces, igual se ha notado que han aprendido”, cuenta, al respecto, Andrés Muñoz Rojas, uno de los estudiantes de Pedagogía en Matemática y Computación, que se encuentra participando de esta iniciativa de incubación. IMG_8089_opt

Una opinión similar es la que tiene el profesor del 4° básico, Juan Enrique Osses, quien además está a cargo de la asignatura de matemática. Para él, este proyecto ha permitido incluso, que los niños puedan conocer y aprender contenidos, que son de cursos superiores.

“Hay conceptos que se han trabajado en este taller, a través del programa Scratch, que a los chicos les han servido, primero, porque hay algunos que no saben, como, por ejemplo, los números negativos, lo que significa el desplazamiento hacia delante y el desplazamiento hacia atrás. Ellos no saben signos negativos. En este nivel no se pasan los números enteros, pero con esto, ellos suman y restan números enteros, pero sin saber que están sumando y restando números enteros. Entonces en ese tipo de cosas, intuitivamente a través del proyecto, los chicos han ido aprendido ciertos conceptos que les van a servir no solamente en 4°, sino que en 5° 6 ° o más adelante”, dice el docente.

Más que matemática

Sin embargo, este taller extracurricular ha permitido no sólo fortalecer los aprendizajes en matemática, sino que gracias a su metodología, también ha dado la posibilidad a que los niños y niñas generen otras habilidades, que son fundamentales para su formación personal y para su rendimiento en otras asignaturas.

“Hemos ido viendo cómo los niños de a poquito han ido logrando, trabajar en equipo, que es súper importante, y también como muchas de las tareas que tienen que realizar, tienen que aprender primero a leer, lo que se desarrolla de cierta forma, es la comprensión y en el fondo, no llegar y rápidamente ejecutar, sino que pensar. Buscar cuál es la mejor solución y esa, llevarla a cabo”, dice la directora del establecimiento.

La robótica educativa implica una modificación en la forma de razonar de los niños y niñas, plantean los encargados del proyecto, ya que está relacionada con el pensamiento algorítmico o lógico, que tiene ver con procesos, que integran acciones u operaciones, que se deben ejecutar para resolver un determinado problema.

IMG_8087_opt“Cuando nosotros, en las guías, los enfrentamos a ellos, a un desafío, en el fondo, lo que hacemos es agregarles una complejidad, que significa que ellos tienen que ver cómo la resuelven. Entonces, en esa actividad, ellos tienen que pensar en el proceso: cómo modifican lo que ya hicieron, qué cosas le tienen que agregar, dónde se las tienen que agregar, qué instrucción les sirve, qué no les sirve, o sea, están pensando algorítmicamente, es decir, en cómo resolver algo, en términos de acciones y procesos”, explica el Dr. Óscar Caneo, del Departamento Disciplinario de Matemática y Estadística de la UPLA, quien también participa en este proyecto.

Equidad social

El taller, al ser de carácter extracurricular, también cuenta con recursos de la Ley de Subvención Escolar Preferencial (SEP), de acuerdo a lo que cuenta, la directora de la escuela, quien agrega que gracias a eso, se pudo comprar más material, para sumarlo a los recursos financiados por la UPLA, a través de la Incubadora Universitaria de Procesos Cooperativos.

En relación, a lo anterior, el académico Óscar Caneo, quien además, es Coordinador de Vinculación con el Medio de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas, comenta que justamente una de las razones por las cuales, decidieron seguir trabajando en la Escuela Estado de Israel, es la condición de vulnerabilidad de la institución, que según la JUNAEB, es de un 86, 7%.

IMG_8090_opt“Esto es parte, también, del compromiso que debemos tener con estudiantes que tienen menos posibilidades o, muchas veces, ninguna posibilidad de acercamiento con la tecnología, porque aquí, si bien es cierto, hay propósitos cognitivos o de aprendizaje, el hecho de estar trabajando con recursos tecnológicos, va haciendo que ellos se acerquen a esto que es la tecnología o por lo menos a un área de la tecnología, que nosotros sentimos que en otras condiciones sería casi imposible que lo tuvieran.Entonces, también, se trata de aportar en alguna medida a que, si bien es cierto, tienen esa condición de vulnerabilidad, puedan estar en mejores condiciones y favorecer la posibilidad de que puedan salir en algún momento de esa condición”, manifiesta el profesor Caneo, respecto a este “deber ser” de una universidad pública y estatal como lo es la UPLA.

Y qué mejor que los propios protagonistas para explicar lo que ha significado esta iniciativa en el establecimiento. Antonella García, por ejemplo, quien cursa 4° básico, dice: “es muy bueno, porque nos ayuda a aprender más sobre tecnología y a crear juegos”, mientras que su compañero, Damian Ossega, califica el taller como “divertido”: “Estar con mis compañeros, haciendo un autito. Eso es lo que más me gusta de la clase”, agrega.

Aprendizaje bidireccional

Como es característico en los proyectos de incubación UPLA, la idea no sólo es lograr un impacto en el territorio, sino que también traer conocimientos hacia la universidad. En ese sentido, el profesor Caneo destaca la experiencia de poder trabajar con alumnos de Educación Básica.

IMG_8039_opt“El desarrollo del propio proyecto resulta una cuestión bastante apasionante, sobre todo, porque estamos explorando lo que significa trabajar con niños pequeños. Si bien, nosotros somos profesores del nivel universitario, hicimos clases en Enseñanza Media en algún momento (…). Nunca trabajamos con niños pequeños, en este caso de Básica, y el propio trabajo ha ido mostrando cosas que son realmente interesantes, incluso muchas de ellas que ni siquiera imaginábamos que era posible conseguir, desde el punto de vista cognitivo”, dice.

Asimismo, Andrés, recalca que este proyecto le ha dado la posibilidad de acercarse a la práctica pedagógica, pero que sobre todo, ha sido beneficioso en su formación, ya que le ha permitido actualizarse y profundizar en ciertos contenidos.

“En la época en la que estamos, se ocupa mucho la tecnología, entonces también nos da la oportunidad de perfeccionarnos en el ámbito del uso de las nuevas tecnologías, que se están implementando para enseñar, como el uso del Scratch, que igual no es un programa complicado de usar, pero muchos no saben hacerlo. Entonces, igual es una bonita oportunidad para aprender y seguir mejorando en ese tipo de área”, recalca el estudiante de Pedagogía en Matemática y Computación de la UPLA.